Primero: mide el desnivel
Antes de comprar nada hay que saber cuánto hay que corregir, porque de eso depende todo lo demás.
Coge una regla de aluminio larga (dos metros como mínimo) y un nivel. Apóyala en varios sitios de la habitación, en cruz y en diagonal, y mide con una cinta el hueco mayor que quede entre la regla y el suelo. Ese hueco es tu desnivel.
- Hasta 5 mm: casi cualquier pavimento lo tolera. Basta con una capa fina de autonivelante.
- De 5 a 30 mm: mortero autonivelante. Es el caso más habitual.
- De 30 mm a 10 cm: recrecido con mortero, o arlita si el peso importa.
- Más de 10 cm: recrecido con arlita o con placas, porque solo de mortero sería un peso enorme.
Mortero autonivelante: el método más común
Es un mortero muy fluido que se extiende solo y busca su propio nivel. Se usa para desniveles pequeños y medianos, y deja una superficie lista para poner encima tarima, vinilo o baldosa.
El orden importa:
- Limpia el suelo a fondo. Tiene que quedar sin polvo, sin restos de cola y sin grasa. El autonivelante se agarra mal a un suelo sucio y luego se levanta a placas.
- Da una imprimación. No es opcional: sella el poro para que el suelo no le robe el agua a la mezcla y mejora el agarre. Sobre suelos muy absorbentes, dos manos.
- Coloca una banda perimetral de espuma en el encuentro con las paredes, para que el recrecido pueda moverse sin fisurar.
- Amasa con la cantidad de agua exacta del saco. Pasarse de agua es el error más común: la mezcla se separa, pierde resistencia y aparecen fisuras al secar.
- Viértelo y ayúdalo con una llana dentada o un rodillo de púas, que además saca el aire atrapado.
Se camina sobre él a las pocas horas, pero antes de poner el pavimento hay que dejarlo secar el tiempo que diga el fabricante. Con prisas aquí se estropea lo que venga encima.
Arlita: cuando hay que subir mucho y pesar poco
La arcilla expandida es un árido muy ligero. Se usa cuando hay que recrecer varios centímetros y no interesa cargar el forjado, algo que pasa a menudo en reformas de plantas altas y en casas antiguas.
Se extiende en seco o amasada con cemento, se compacta y se remata por encima con una capa de mortero o de autonivelante que le dé una superficie firme. Tiene la ventaja añadida de que aísla, tanto del frío como del ruido.
Rastreles: nivelar sin mortero
Si vas a poner tarima flotante y no quieres obra húmeda, se puede nivelar con rastreles de madera calzados hasta dejarlos a nivel, y montar el pavimento sobre ellos. Es rápido y limpio, y permite pasar instalaciones por debajo.
A cambio, sube más el suelo que un autonivelante y no vale para cerámica.
Suelos exteriores y terrazas
Fuera hay dos cosas que no puedes olvidar. La primera es que el suelo no debe quedar completamente plano: necesita una pendiente de entre el 1% y el 2% hacia el desagüe, o el agua se quedará embalsada. La segunda es que el producto tiene que ser apto para exterior, porque uno de interior se deshace con las heladas y con el sol.
Errores que se pagan caros
- Saltarse la imprimación. Es lo que más veces provoca que el recrecido acabe despegándose.
- Echar más agua de la cuenta para que corra mejor.
- No poner banda perimetral: el mortero fisura contra la pared.
- Poner el pavimento antes de que el recrecido haya secado del todo.
- Nivelar sobre un suelo que se mueve. Si hay baldosas sueltas o un soporte inestable, eso se arregla antes; un autonivelante no sujeta lo que está flojo.
Qué vas a necesitar
Regla de aluminio, nivel, imprimación, banda perimetral, el mortero o la arlita que corresponda, un cubo grande, un batidor para taladro y un rodillo de púas.
Todo esto lo tenemos en el almacén, y si nos dices los metros y el desnivel te calculamos la cantidad y te decimos qué producto concreto va mejor en tu caso. Pasarse de material es tirar dinero, y quedarse corto a mitad de obra es peor.
Otras guías
- Cómo reparar hormigón: fachadas, balcones y vigas Cuando en un balcón o una cornisa salta un trozo de hormigón y aparece el hierro, no es…
- Tipos de cemento y para qué sirve cada uno En el saco pone algo como «CEM II/B-L 32,5 N» y casi nadie sabe qué quiere decir. Son…
- Tipos de mortero, proporciones y cómo prepararlo Casi todos los problemas de un mortero vienen de dos cosas: elegir el que no era, o echarle…